Actividad de Aprendizaje 4
Cuento sobre la
Transmutación de los valores
La mariposa lola
Érase
una vez una bella mariposa que vivía en un bosque lleno de arboles de
diferentes tipos, ella se alojaba en uno que crecía altivo en la cima de una
montaña. Desde ese privilegiado lugar se veía las colinas llenas de hermosas
flores que existían en el bosque, también se podía escuchar el sonido de las hojas
al pasar la brisa del viento, disfrutar de la paz y tranquilidad que habitaba
en ese lugar, y contemplar cada día como el atardecer, como el sol se escondía
entre las colinas que había en el horizonte con un enorme sol naranja
sumergiéndose y a un costado se podía apreciar una pequeña laguna llena de todo
tipo de animales , Lola disfrutaba de las ventajas de poder volar. La mayoría
era que podía ensayar montones de acrobacias entre otras cosas, curiosamente,
aunque su vida parecía envidiable él no se sentía plenamente feliz, él tenía un
sueño inalcanzable para él, su gran sueño era aprender a nadar, mientras sus
amigos disfrutaban picoteando cerezas y haciendo carreras en las praderas él se
la pasaba viendo lo que hacían los gansos, se repetía una y otra vez
-¡Cuánto
me gustaría haber nacido pato !... si pudiera cambiar mis alas por patas lo
haría sin pensarlo
Tanto
se obsesiono con esta idea que llego un momento en que perdió el interés por
todo lo que lo rodeaba, dejo de comer y poco a poco se fue quedando flaco y sin
fuerzas.
Después
una gaviota de pecho blanco que pasaba por allí se posó a su lado y le dio unas
palmaditas
-¿Se
puede saber qué te pasa pequeño? Por tu tristeza deduzco que estas en problemas
La
mariposa la miro de reojo un poco avergonzado
-No
sé si es un problema pero si me siento fatal
Lola
seguía sin apartar los ojos con lágrimas de la laguna , por fin fue capaz de
soltar todo lo que llevaba dentro
-¿Ves
lo increíble que es el agua?¿y lo cerca que esta? Desde que nací mi gran
ilusión es aprender a nadar
¿Ah,
sí?...¿por qué?
-Para
sumergirme hasta no poder más, para comprobar si el agua es tan salada como
dicen, para flotar boca arriba como un tronco y todas esas cosas grandiosas
La gaviota sintió mucha lastima por él y se
mantuvo en silencio durante unos segundos
-Aunque
no me creas, te aseguro que puedo entender tu frustración: eres una mariposita
que quiere nadar y no puede nadar
-Si
por eso yo…
-Escúchame
bien lo que te voy a decir: todos los seres del mundo, del más pequeño al más
grande, tenemos un montón de virtudes, pero también algunas limitaciones que
debemos aceptar con naturalidad .La mariposa se sintió bastante apurado
-No
tienes más que fijarte en los demás, todos tenemos capacidades diferentes, los patos
y gansos saben cómo es el agua, pero no saben del placer de saborear unos
arándanos, ¡por no hablar de los elefantes, siempre arrastrando toneladas de
peso!... en cambio tu puedes comer fruta fresca, disfrutar de la magnífica
vista, entre otras cosas. El pajarito empezaba a comprender lo que su nueva
amiga quería transmitirle
Las palabras
de la gaviota calaron hondo en el corazón del pajarillo que, por primera vez en
mucho tiempo, empezó a sentirse afortunado de ser quién era
-¡Tienes
razón! La naturaleza ha sido generosa conmigo y por mis tontos pensamientos me
estoy perdiendo de cosas grandiosas
La
gaviota no pudo evitar tener tanta satisfacción
-¡Me
alegra que hayas captado la idea! Estaría genial que te centraras en lo que se
te da bien, en lo que puedas hacer. Todos tenemos talento para algo y las aves
azuladas son unas cantadoras excepcionales.
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